La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) cumplió el primer año del Decenio Internacional de la Ciencia para el Desarrollo Sostenible previsto hasta el 2033, programa que lidera con el firme propósito de impulsar la ciencia como un bien común y pacifico, además de fomentar la simbiosis entre la ciencia y la sociedad.
Esta instancia multilateral cumplió el primer año de la meta con grandes desafíos globales, como el cambio climático y su impacto en el desarrollo sostenible y la desigualdad que aqueja a los continentes.
Para la Unesco, situar la ciencia en el centro de la acción global frente a los mayores retos que enfrenta el planeta ha representa un marco común para el cambio, definiendo cinco resultados clave para abordar prioridades esenciales como la ciencia abierta, inclusión y equidad, desafíos, ética en IA e innovación oceánica.
Asimismo, durante el 2025 la Unesco realizó tres convocatorias internacionales, invitando a las comunidades científicas, instituciones e innovadores de todo el mundo a proponer soluciones alineadas con estos cinco resultados.
Entre 2024 y 2025, la Unesco reconoció más 200 iniciativas de gran impacto global, con acciones concretas en lo local, desde proyectos comunitarios, regionales, hasta programas internacionales que impulsan soluciones concretas en distintos continentes.
Caso Venezuela
El pasado 10 de octubre de 2025, el Centro de Biotecnología para la Formación en la Producción de Semillas Agámicas (Cebisa), adscrito al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), recibió la distinción de Centro Categoría Tipo II otorgada por el Consejo Ejecutivo de la Unesco.
El reconocimiento convirtió al Cebisa en el único laboratorio de semillas de este nivel en el mundo.
El referido centro de investigación, ubicado en el estado Mérida, opera desde hace 16 años como eje de ciencia aplicada, agricultura sustentable y soberanía alimentaria.

Las investigaciones son lideradas por científicos y productores miembros de la Red de Productores Integrales del Páramo (PRONIPA), quienes han consolidado la Alianza Científico-Campesina, con el respaldo del Gobierno Bolivariano.
Esta distinción refleja la agenda científica nacional promovida por el presidente Nicolás Maduro, cuya visión ha sido determinante para el avance del país en materia de innovación tecnológica.
Mincyt/Prensa/AR