La licenciada en biología, Alimar Molero, del Laboratorio de Diversidad Biológica del Centro de Estudios de la Crisis Ambiental Global del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), relató los avances de un proyecto que evalúa la vulnerabilidad socioecológica del sistema pesquero artesanal de sardina en tres estados venezolanos: Falcón, Sucre y Nueva Esparta.
El estudio, desarrollado durante tres años, tiene como objetivo principal determinar el estado actual del stock de sardina, proyectar su distribución actual y futura bajo escenarios de cambio climático, estimar el nivel de seguridad alimentaria de los pescadores dependientes de este recurso y evaluar la vulnerabilidad del sistema pesquero en contextos climáticos extremos.
Entre los avances alcanzados, la investigadora destacó que han “logrado determinar que el 80% de las comunidades que pescan el recurso sardina poseen seguridad alimentaria asociada a la actividad económica que desempeñan”.
Además, se ha evaluado la organización social de estas comunidades y sus capacidades adaptativas, identificando fortalezas que les permiten enfrentar mejor eventos extremos derivados del cambio climático.
Las comunidades que forman parte del proyecto son: Punta de Piedras y Bahía de Amuay, en el estado Falcón; Guaca-Guatapanare y El Morro, en el estado Sucre; y San Pedro de Coche, El Bichar, Güinima, Manzanillo, Playa Valdez y Bella Vista, en el estado Nueva Esparta.
«El propósito final que buscamos con esta investigación es que los planes de adaptación que se formulen desde el Estado venezolano sean con base en información científica y que sean construidos con las comunidades, teniendo toda la información que nos puedan proporcionar los datos que hemos venido recogiendo durante estos tres años, enfatizó la bióloga».
Aunque el stock de sardina se mantiene estable, el proyecto advierte que se encuentra cerca del límite de carga del ecosistema. Por ello, el objetivo es diseñar estrategias de adaptación conjuntas que fortalezcan la resiliencia de los pescadores y aseguren la sostenibilidad de este ecosistema tan importante para la nación.
El proyecto ha contado con el apoyo clave del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), así como con el acompañamiento territorial del ente rector en materia de pesca, facilitando el abordaje directo en las comunidades.
Prensa/Mincyt/EBM



