En el marco de la celebración del Día Mundial de la Alimentación 2026, la presidenta (E) del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), Dra. Carla Contreras, asistió como invitada al foro “Innovar hoy para nutrir el mañana”, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
Este evento tuvo como objetivo reflexionar sobre el papel de la innovación en la transformación de los sistemas agroalimentarios de la región y articular de forma efectiva la ciencia, la tecnología con los conocimientos tradicionales de los pueblos para consolidar sistemas agroalimentarios resilientes..
El encuentro reunió a diversas autoridades, así como representantes del sector público y privado, organismos internacionales, casas de estudios, estudiantes, diplomáticos, ciudadanía en general y miembros del Sistema de las Naciones Unidas en Venezuela.
Durante su intervención, la presidenta del Fonacit destacó que la Alianza Científico-Campesina es una plataforma clave que integra al Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación con el sector agroalimentario del país.
“Hoy, compartimos la experiencia de la Alianza Científico-Campesina, mecanismo por medio del cual el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha financiado gran cantidad de iniciativas que contribuyen a la innovación, al desarrollo científico-tecnológico, a la investigación, pero también al rescate de nuestros saberes ancestrales. Hemos mostrado este hermoso programa que venimos impulsando en todo el territorio nacional», explicó.
Asimismo, Contreras celebró el reconocimiento otorgado a María Cantalicia Torres por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como una de las «100 Heroínas de la Alimentación» por su entrega en la preservación de la semillas nativas de papa.
«Fonacit celebra el reconocimiento otorgado por la FAO a la agricultora venezolana María Cantalicia Torres y reconoce a todas las mujeres que día a día con sus conocimientos y saberes aportan a la seguridad y soberanía agroalimentaria”, manifestó.
Expresó que esta iniciativa tiene como propósito transferir tecnologías, resultados, productos y servicios generados por la academia y los centros de investigación a las comunidades de productoras y productores, con especial atención en el fortalecimiento de la agricultura familiar.
“El gran reto ha sido sacar a los investigadores y las investigadoras de los laboratorios y llevarlos directamente a la realidad del campo”, aseveró Contreras, al explicar que este abordaje territorial permite reconocer con precisión las necesidades de las comunidades campesinas y fortalecer la agricultura familiar.
Una labor transmitida de generación en generación
Contreras resaltó la experiencia de una comunidad andina dedicada por generaciones a la producción de papa nativa, ubicada a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Gracias al trabajo conjunto entre productores, investigadores e instituciones públicas, la papa nativa fue declarada patrimonio cultural en el año 2015 y, posteriormente, la Unesco reconoció un laboratorio campesino dedicado a la multiplicación de semillas mediante técnicas de cultivo in vitro.
Según la presidenta de Fonacit, la comunidad se ha apropiado de herramientas tecnológicas para multiplicar semillas no solo de papa, sino también de rubros estratégicos como fresa, batata y ñame. Esta labor se desarrolla a través de la Red de Productores Integrales del Páramo (Proinpa), con el acompañamiento técnico de investigadoras e investigadores del Instituto de Zoología y Ecología Tropical y del Instituto de Biología Experimental.
“Ellos tenían el conocimiento y la sabiduría de producción; han rescatado estos materiales de la montaña y tienen todos los recursos”, señaló la titular del Fondo, al reivindicar el reconocimiento de la sabiduría ancestral, la autonomía de las comunidades campesinas y su papel en la soberanía de semillas.


