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Cómo la ciencia nuclear se convierte en herramienta para la lucha contra el cáncer

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Cuando escuchamos la palabra «nuclear» nuestra mente suele viajar hacia grandes plantas de energía o complejas teorías físicas. Sin embargo, existe una faceta de esta ciencia que ocurre todos los días en el silencio de los hospitales y que tiene un fin puramente pacífico: curar. Las tecnologías nucleares aplicadas a la salud consisten en el uso controlado de la energía del átomo (específicamente de las radiaciones) para «mirar» dentro del cuerpo humano sin necesidad de cirugía y para combatir enfermedades con una precisión milimétrica. Es una ciencia que no busca destruir, sino proteger la vida, permitiendo que personal médico y científico detecten y traten afecciones que de otro modo serían invisibles.

  1. Detectar a tiempo: «Linternas» biológicas y mapas del cuerpo

La detección temprana es, hoy por hoy, la mejor herramienta para sobrevivir al cáncer. La tecnología nuclear nos ofrece dos grandes aliados en esta etapa:

Radiología y mamografía digital: Utilizan rayos X (una forma de radiación ionizante) para atravesar los tejidos y crear imágenes detalladas de la anatomía. En el caso del cáncer de mama, la mamografía es el estándar de oro.

Medicina nuclear (PET y SPECT): Aquí, el paciente recibe una cantidad mínima de una sustancia segura llamada «radiotrazador». Esta sustancia viaja por el cuerpo y se acumula en las células cancerosas, que suelen ser muy «hambrientas» de energía. Cámaras especiales detectan la radiación que emite el paciente, creando un mapa que muestra no solo dónde está el tumor, sino cómo se está comportando. Es como ponerle una «linterna» interna al cáncer para que no tenga dónde esconderse.

  1. El tratamiento: construir la salud con rayos invisibles

Una vez localizado el problema, la tecnología nuclear entra en su fase de «combate» a través de la radioterapia. Su objetivo es simple, pero vital: destruir las células cancerosas dañando su ADN para que no puedan reproducirse, cuidando siempre los tejidos sanos que las rodean.

Radioterapia de haz externo: Utiliza máquinas llamadas aceleradores lineales que dirigen rayos de alta energía hacia el tumor desde fuera del cuerpo. Es como un cirujano que usa luz en lugar de un bisturí.

Braquiterapia: Consiste en colocar fuentes radiactivas muy pequeñas directamente dentro o cerca del tumor. Esto permite dar una dosis muy alta de tratamiento en un área pequeña, minimizando efectos secundarios.

Radioterapia metabólica: Se utilizan radiofármacos que el paciente ingiere o recibe vía intravenosa. Estos «medicamentos nucleares» buscan específicamente las células malignas en cualquier parte del cuerpo y las eliminan desde adentro.

Rayos de Esperanza: Un hito en América Latina y el Caribe

Bajo la dirección del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el respaldo del Acuerdo Regional ARCAL, la iniciativa «Rayos de Esperanza» está transformando este conocimiento en realidades geográficas. Este proyecto no solo envía equipos, sino que aporta a la construcción de la soberanía científica de nuestros países a través de la capacitación utilizando para ello los beneficios que aporta el Programa de Cooperación Técnica del OIEA.

En Venezuela se han instalado y puesto en funcionamiento equipos de mamografía para lo cual se ha capacitado personal para su uso y mantenimiento preventivo. Asimismo, el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología (Mincyt) y el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) articulan esfuerzos a través de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación Dr. Humberto Fernández-Morán para robustecer el Sistema Público Nacional de Salud y la atención a pacientes oncológicos.

Entre sus iniciativas clave destaca la implementación del Sistema de Historia Clínica Única Digital, una plataforma soberana desarrollada por el Mincyt que permite centralizar el registro médico, facilitar el seguimiento oportuno de pacientes oncológicos y optimizar la toma de decisiones clínicas en tiempo real. Este esfuerzo se complementa con programas como el Plan Nacional de Atención Integral y Prevención del Cáncer de Mama, el cual prioriza la detección temprana mediante el despliegue de tecnología de punta y la formación de personal especializado, garantizando una atención gratuita, humana y de alta precisión para el pueblo venezolano.

Mincyt/Prensa/Polo CyT + ARCAL