Diseñan motor para transporte fluvial y maquinarias agrícolas con sello venezolano

Desde las llanuras colombianas, hasta las más esplendorosas llanuras venezolanas, abrazado al río Orinoco y a su gente, se halla el río Capanaparo: todo un deleite natural. El Capanaparo no solo permite el disfrute de un turismo de aventura, sino que también es un medio comercial para las comunidades indígenas pumés, que habitan a los márgenes del río.

Ese fue el escenario que movió a Luis González, ingeniero de la Fundación Instituto de Ingeniería para Investigación y Desarrollo Tecnológico (Fiiidt), para crear un nuevo tipo de transporte fluvial, que facilitara a las comunidades indígenas el acceso a otros poblados, mediante la unión entre lo tradicional y lo innovador.

“Muchas de estas comunidades indígenas no contaban con un sistema de transporte fluvial que facilitara las condiciones mínimas para su traslado a otros lugares donde pudieran acceder a complementos de alimentación, educación y salud”, comentó.

Con la ayuda y el aporte del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), Luis Marino González, desarrolló un proyecto que denominó “Sistema de transporte fluvial de bajo costo para las comunidades indígenas pumés en el río Capanaparo”.

Luis Marino, enfocado en la autosostenibilidad, trabajó con los miembros de las comunidades indígenas en la elaboración, el manejo y la administración de la tecnología de este nuevo sistema de transporte fluvial, que aunque fue creado pensando en las necesidades de las comunidades pumés, puede ser utilizado por otras comunidades que requieran de trasporte fluvial para cubrir sus necesidades básicas.

El reconocimiento a la creatividad

Fue este mismo Luis Marino González quien, en el año 2015, recibió el Premio Nacional a la Inventiva Tecnológica Popular Luis Zambrano, en la mención Formación Profesional, con el proyecto denominado “Novedoso motor de combustión interna venezolano para aplicaciones de transporte fluvial y maquinarias agrícolas”.

Lo novedoso de este último proyecto se ve reflejado en el diseño y en la construcción de un prototipo de un sistema de propulsión, desde el Instituto de Ingeniería. “Se trata de una combinación de ‘cola larga’ y fuera de borda con motor cuatro tiempos de 6.5 hp, que permite navegar con muy poca profundidad de agua en el río”, añadió Luis Marino.

En referencia al meritorio premio, dijo: “Recibirlo fue gratificante, pero lo más importante es que es un incentivo a la creatividad, de inventores, tecnólogos y de todo el que tenga una idea útil; porque representa una vitrina para exhibir su creación”. Así mismo, hizo un llamado a todos los que quieran sumergirse en el mundo de la tecnología y de la innovación a hacer un buen uso del tiempo libre para crear cosas: “Hay mucho que hacer, hay que despertar la creatividad y desarrollar la mente”.

Tal como se describe en este texto, el trabajo realizado por Luis González representa un gran aporte a la generación de inventores por venir, que muestra un abanico de posibilidades para revolucionar en materia tecnológica, desde una filosofía impulsora de la independencia tecnológica en Venezuela.

Prensa Fonacit